martes, 31 de enero de 2017

Dominación mental



Durante estas últimas semanas he tenido la oportunidad de hablar con un Amo acerca de un tema que siempre me ha apasionado y que no es otro que la Dominación y, en mi caso, Sumisión mental. Cómo se llega a ella y qué significado tiene.
Ya había leído bastante acerca de este tema, que me parece trascendental, pues estoy convencida de que no puede haber una verdadera sumisión física ni de ningún otro tipo si no hay una verdadera sumisión mental.
De acuerdo con lo publicado por la revista BDSM, la dominación mental es algo muy complejo. Se refiere a cuando el Amo le dice a su esclava que se quede sin moverse y cuando regresa, está exactamente como la dejó. Es cuando se sabe que le cuesta mucho trabajo comportarse como una perra y, sin embargo, lo hace tantas veces como se lo ordenen, sin pensar y sin la más mínima duda de lo que debe hacer.
La Dominación Mental va más allá que solo lograr que la esclava obedezca. Si la dominación mental no va acompañada con la sumisión mental, puede ser que el Amo logre que su esclava haga lo que él quiera, pero no será igual de profundo y no se logrará la conexión que tanto se busca en una relación D/s.
La sumisión mental va más allá de que la esclava use su voluntad para obedecer porque ése es el juego. O porque lo que le piden hacer no le incomoda ¿Por qué no obedecer si es algo que me gusta? Pero eso no es la sumisión mental.
Cuando realmente se siente la sumisión  mental, obedecer ya no es una decisión. Obedecer es natural, algo que fluye, algo que es la realidad de la esclava.
Es evidente que una práctica como la que comento no deja de tener sus riesgos, puede, incluso, que importantes, y por ello, solo se debe hacer si está preparada y si el Amo es el indicado para conseguirla. No todos los Amos están capacitados para hacerlo. Ni siquiera una mayoría de ellos. Pero si se tiene el Amo indicado puede ser algo realmente apasionante. Una experiencia como muy pocas dentro del BDSM y mediante la cual se alcanza la sumisión perfecta, total y absoluta.

4 comentarios:

  1. Nos ha gustado mucho esta entrada. Lo cierto es que el nivel de sumisión que explicas es elevado e interesante. Algo parecido a lo que habló mi Amo en la última entrada jeje.
    Romper desde dentro para después arreglar es difícil y requiere de mucha mano dura pero también de mucho aplomo y serenidad. Uno no puede confiar en cualquiera!!
    Muy buen post! Un saludo!
    :)

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    1. La sumisión mental es difícil de conseguir pero si se hace existe una sumisión total de la esclava al Amo. Desde luego, tiene sus riesgos y hay que hacerlo solo con personas muy preparadas. Por supuesto que no se puede confiar en cualquiera.
      Gracias por escribir

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  2. Para comenzar ese tipo de sumisión no me parece sana. Quiero decir que no la veo posible entre dos personas mentalmente equilibradas.
    Se puede jugar a las D/s por todo el tiempo que se quiera pero sin olvidar que se está jugando, pero si alguno de los dos miembros de la pareja o peor, los dos, olvida/n que se trata de un juego, esa pareja está en problemas.

    No logro entender a que tipo de preparación te refieres tanto de la parte dominante como de la parte sumisa, así que agradecería enormemente que me la explicaras.

    Saludos

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    1. Hola. Gracias por el comentario.
      Al hablar de personas preparadas me refería, en el caso del Amo a una persona con experiencia, que sabe lo que hace, y que no pretenda hacer daño. Es bien sabido (y lo puedo decir por experiencia) que hay muchos tipos de Amos, los verdaderos y los que se dicen Amos pero no lo son.
      En cuanto a la esclava, pienso que debe ser una persona equilibrada, sabiendo lo que se hace y lo que se quiere, con un estado psicológico correcto.
      Sobre este asunto me podría extender pero creo que he expresado lo fundamental. Gracias una vez más.

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