domingo, 9 de junio de 2019

La respuesta





Estor convencida de que todo el mundo sabe la respuesta a la pregunta que planteé en mi última entrada pero, aun así, voy a intentar aclararla. Quiero decir, primero, que no hablo de todos los Amos ni de todas las Amas. No podría atribuirme el saber el comportamiento de tanta gente, pero sí de los que he conocido a lo largo de los años, hayan sido o no mis Amos. Tampoco todos los que conozco se rigen por idéntico patrón, pero sí la mayoría de ellos.
En una de las relaciones, las principales y casi exclusivas actividades de la esclava consisten en meterse toda clase de objetos por todos los agujeros posibles, preferentemente instrumentos alargados, a veces gigantes, pero, desde luego, cuanto más gruesos mejor. Algunos redondos también. Estar desnuda el mayor tiempo posible, desde luego, solo en la intimidad. No llevar ropa interior la mayoría de los días y, sobre todo, tener una cama lo más cerca posible.
En el otro tipo de relación no suele ocurrir nada de eso, o sucede de manera muy atenuada. En esta, la esclava hará todo tipo de actividades propias del BDSM, será una esclava las 24 horas del día, como es mi caso, con todo lo que ello  significa. Será azotada, pinzada, encadenada, realizará trabajos domésticos, pero raramente se tendrá que introducir nada, raramente tendrá que excluir de su vestuario la ropa interior y no tendrá que tener una cama tan cerca y tan a mano.
Creo que queda claro cuál es la relación que corresponde a un Amo y cuál a un Ama.
Perdón por la broma.

miércoles, 1 de mayo de 2019

La pregunta del millón






¿Cuál es la diferencia para una esclava entre ser sometida por un Amo o un Ama? La respuesta                                          pronto

martes, 26 de marzo de 2019

Sexo y BDSM



Es bien sabido que dentro de las actividades y obligaciones de una esclava en una relación BDSM, una de ellas es, sin duda, ser usada sexualmente por su Amo o por su Ama. En unas ocasiones, el Amo prefiere una relación normal, en la que las dos partes se entreguen y disfruten mientras que, en otros casos, a la esclava se le  priva de cualquier capacidad de disfrute y es, simplemente, usada como un objeto sexual para satisfacción del Amo.
En mi caso particular o  en mi relación, esto no es así. Mi Ama no me usa sexualmente, porque Ella tiene su propia actividad y relación sexual, pero eso no es óbice para que yo, como esclava, sea usada de ese modo. Mi Ama elige a algún amigo o amiga suya, siempre dentro del mundo BDSM, algún Amo o alguna Ama a los que soy entregada para procurar su satisfacción personal. En ocasiones, como he dicho antes, es una relación compartida (a muchos de estos Amos y Amas los conozco), en la que soy tratada como una parte de la pareja , pero en otras, soy considerada una esclava sexual, alguien para dar placer a cambio de lo que la otra persona se digne ofrecer. Afortunadamente, esto ocurre pocas veces, seguramente porque todo el mundo quiere tener la más placentera relación posible.
Mucha gente integrante de este estilo de vida con la que hablo, no comprende esta situación que describo, les parece raro y les choca que la relación entre Ama y esclava no sea, preferentemente, sexual. Y no es tan raro.

martes, 12 de marzo de 2019

Un largo periodo





Debo pedir disculpas a todos los lectores de este blog por haber pasado más de un mes y medio sin actualizarlo y sin añadir ninguna entrada nueva. Pero no ha sido por desgana ni por falta de ideas, sino porque mi Ama me ordenó una pausa mientras decidía si debía continuar con el blog o darlo por terminado y no volver a escribir en él. Es obvio que no le pregunté a mi Dueña por los motivos que le llevaban a esa reflexión, pero cumplí su orden y durante el tiempo que Ella ha considerado oportuno, no he tocado el blog.
Afortunadamente, mi Ama ha decidido que siga escribiendo y llevando adelante el blog, lo que ha supuesto para mí una alegría y el agradecimiento más profundo.
A partir de ahora volveré a actualizar el blog con las entradas que considere oportunas, contando lo que se me venga a la cabeza o tratando de narrar mi vida como esclava y lo que pienso acerca de este estilo de vida.

sábado, 26 de enero de 2019

Los bienes de la esclava




En estos últimos días, mi Ama y yo hemos consensuado establecer un nuevo sistema con el que poder controlar mis ingresos económicos y mis gastos. No es que no tuviéramos uno, pero no era lo suficientemente efectivo para que todo fuese como debía ir. Es bien sabido que un Amo o Ama debe controlar los bienes de una esclava y que esta, como sucede en mi caso, no tiene derecho a tener más que lo que su Ama le deja tener. Los bienes de la esclava pertenecen al Amo y la esclava debe dar cuenta a su Dueño de todos los ingresos y pedir autorización para cualquier gasto que desee hacer. Al menos, así es mi caso.
Según el acuerdo al que hemos llegado, mi Ama ha abierto una cuenta bancaria en la que deberé ingresar mi salario todos los meses. De esos ingresos, ella descontará los correspondientes a mi alojamiento y a mi manutención y me permitirá disponer de una pequeña cantidad para los gastos diarios: transporte, un café y pequeñas cosas. Para conseguir cualquier otra cantidad con la que hacer cualquier gasto, deberé pedirle permiso y de ella dependerá que me lo conceda o no. Creo que es un excelente método y la prueba palpable de mi sumisión y sometimiento. No habrá forma de que yo consiga dinero para cualquier gasto si ella no lo autoriza y me lo da personalmente, bien con un cheque o bien en metálico. Además, demuestra que todas mis cosas son suyas aunque ella solo invierta esos bienes en mí misma.

domingo, 23 de diciembre de 2018

Feliz Navidad










Me gustaría desearos a todos una Feliz Navidad y un gran año 2019. En primer lugar, por supuesto, a mi Ama, mi principal valedora y la persona que más se preocupa por mí. También a todos mis anteriores Amos, a los que siempre recuerdo y con los que pasé grandes momentos de mi vida. Muy especialmente, a mis lectores, sin los que no sería posible este blog. A todos los que han decidido escribirme y mantener conmigo una correspondencia que es sumamente enriquecedora para mí. A los seguidores de este blog, de los que me siento orgullosa y a todos los que, de alguna manera, se han relacionado conmigo en este mundo del BDSM. A todos ellos, muchas felicidades y muchas gracias.

domingo, 16 de diciembre de 2018

Cumplimiento de la subasta




Hace dos domingos cumplí la orden que había recibido al participar en una subasta de Amos y pasé el día con mi Amo circunstancial, desde las siete de la mañana hasta las siete de la mañana del lunes.
En alguna ocasión, ya había pasado por una experiencia similar, aunque esas veces había sido tras una subasta de esclavas, en la que los Amos habían sido los que habían escogido su "mercancía". En esta ocasión, había sido diferente y habíamos sido un grupo de varias esclavas y esclavos los que habíamos pujado por el Amo o Ama con el que queríamos compartir ese domingo, tal como conté en mi anterior entrada.
El Amo es un hombre de unos cuarenta años, culto y de apariencia agradable al que ya conocía de anteriores reuniones, dueño de una esclava con la que ya lleva bastantes años, es decir, un Amo experimentado y, en mi opinión, el mejor de los que se presentaban a la subasta. Vive en una casa en las afueras de la ciudad, en una urbanización muy bonita y allí pasé ese domingo. No salimos de la casa en las veinticuatro horas y hubo, a lo largo del día, varias sesiones de las llamadas de adiestramiento. En ese sentido, fui azotada, con gato, con vara y, también, con una correa y fui sometida a otras actividades propias del BDSM, alguna de las cuales, bastante intensas, como el potro y alguna otra. También celebramos juntos las comidas pertinentes, sobre todo la cena, para la que me tuve que vestir de manera especial (pasé casi todo el día desnuda) y asistir a una cena por todo lo alto, los dos solos y a una velada tranquila y muy agradable. Hubo más cosas, claro y debo admitir que, en general, fue un día duro y comprometido, humillante en el que estuve sometida a sus órdenes y deseos. Por supuesto, también hubo sexo, diferentes momentos eróticos, pero esos, tal vez los cuente otro día.
Por la mañana, me levanté, me duché y me fui a trabajar. Ayer, mi Ama me llamó para decirme que ese Amo estaba al teléfono y quería hablar conmigo. Me puse, me dijo lo que quería decirme y me hizo una pregunta, pero yo soy una esclava y no puedo dar ciertas respuestas.