lunes, 1 de junio de 2026

El largo camino hacia la esclavitud - Parte 1

Dentro de dos meses se cumplirá un año desde que inicié mi camino hacia la esclavitud de la mano de mi actual Amo y Señor. Es verdad que, bastante antes, ya me había iniciado en el mundo BDSM, pero nunca me había planteado llegar a la meta a la que estoy a punto de llegar.

    Mi primera relación, que podríamos llamar light, fue una relación online a través de Internet con un Tutor con el que conversaba regularmente a través de un chat y que, de vez en cuando, me daba órdenes sencillas que yo cumplía y le contaba como había hecho lo que me había mandado hacer. Él me enseñó todos los fundamentos del BDSM, aumentó mi interés por ese tipo de vida, hizo que me sintiera sumisa y obediente y, sobre todo, despertó en mí ese deseo de someterme a un Amo y avanzar en el camino del BDSM. Pero llegó un momento en que la relación que manteníamos me pareció insuficiente y, dado que vivíamos en ciudades diferentes, decidimos terminarla. Poco tiempo después, comencé otra con un Dominante, al que también conocí por Internet, pero que vivía en mi ciudad. Al principio, retomamos el tipo de relación que había mantenido pero, no mucho más tarde, acordamos vernos en un lugar que podría definirse como neutral y en el que tuve mi primera sesión real (Antes de eso, nos habíamos visto varias veces en cafeterías u otros lugares públicos). Humillación, azotes, conversación, es decir, lo normal en una relación BDSM. Estuve con Él bastante tiempo. Nos relacionábamos tanto online como en persona para realizar sesiones y debo decir que aprendí mucho, que mi relación se convirtió en una clásica de Dominación/sumisión y que permanecí con Él algunos años hasta que un día me presentó a una mujer de cuarenta y seis años, divorciada, y que era Ama de una sumisa con la que convivía. Mi Amo me hizo sabe que iba a trasladarse a otra ciudad y que la Señora que me presentaba era una excelente Ama, amiga suya, de total confianza y con la que podía seguir mi senda por el camino de la sumisión.

   


 

   

lunes, 27 de abril de 2026

Esclavitud interna

      Estos días he estado leyendo un ensayo que me facilitó mi Amo con el objetivo de comentar con Él y conocer mi opinión sobre él.

     El título del ensayo es esclavitud interior, aunque en otros sitios lo denominan esclavitud interna. Personalmente, no conocía en término. He leído sobre esclavitud absoluto, TPE y otros términos, pero no conocía el que hoy estoy comentando.

     Por supuesto, es una esclavitud total, incompatible con la simple sumisión o con otras formas de Dominación/Sumisión. La esclava es una verdadera esclava y el Amo un verdadero Dueño de la esclava. La esclava (o el esclavo) lo es veinticuatro horas al día, todos los días del año y todos los años de su vida. La relación está consensuada entre las dos partes, pero el consenso se refiere a aceptar la relación y si no se acepta algo, no hay relación. La esclava o el esclavo son una propiedad del Amo y su vida está solo dedicada a obedecer y a servir al Amo. Todas sus acciones deben estar aceptadas, no le pertenece nada y no puede tonar ninguna decisión. Cuando la esclava interioriza eso en su mente, es cuando puede decir que vive una relación de esclavitud interna.

        En mi relación, puedo exponer a mi Amo un motivo razonable por el que no desease continuar y Él lo aceptaría porque no quiere una esclava que no esté a gusto con Él. En mi relación, y por acuerdo mutuo, solo están excluidas dos actividades: aquellas que puedan producir un perjuicio en mi salud y aquellas otras que sean ilegales.

        He leído este trabajo con mucho interés y hace unos días tuve una conversación con mi Amo sobre el tema. Fue en una de nuestras sesiones de adiestramiento. Me preguntó lo que me había parecido y qué pensaba sobre ello. Yo le di la respuesta que me pareció más correcta y más acorde con mi pensamiento. Él me sonrió y me dijo que estaba en el buen camino y que pensaba que muy pronto llegaría a la meta deseada. Entonces, podré decir que he llegado a mi propia esclavitud interior.

    

miércoles, 11 de marzo de 2026

Banco de spanking


     Hace cosa de un mes, mi Amo compró un banco de spanking o de azotar para mi mazmorra que viene usando desde entonces. Se lo recomendó un Dominante, que previamente me lo había comentado a mí. Yo se lo dije a Él y le pareció bien.

    Desde entonces, lo viene usando con regularidad y debo confesar que me gusta. Me siento vulnerable, indefensa y fuertemente sometida. En nuestra relación, mi Amo y yo no tenemos una palabra de seguridad porque consideramos que no la necesitamos. Si soy una esclava total y absoluta, es absurdo tener una palabra de seguridad. En cualquier caso, mi Amo me azota fuerte pero con moderación o con cuidado y, en ningún caso, con violencia o de forma que pueda provocarme un daño serio. Por supuesto, me duele y es normal que grite o que se me salten las lágrimas, pero de ahí no pasa.

    Pongo una foto del banco para  que todo el mundo pueda ver cómo es. No es la foto de mi banco aunque sí es la misma marca y el mismo modelo, pero está tomada de Internet. Evidentemente, tampoco soy yo la chica de la foto, pero creo que todo el mundo puede hacerse una idea acerca del aparato del que estoy hablando.


martes, 24 de febrero de 2026

¿Alguien sabe cómo puedo solucionar un problema?

 Desde hace unos días cada vez que respondo a un comentario de alguien, se me borra solo y cuando vuelvo a mirar ya no está. ¿Alguien sabe qué puede pasar y cómo puedo arreglarlo?

Gracias

viernes, 6 de febrero de 2026

Participación en el blog

 He estado pensando y he decidido que me gustaría hacer un blog más participativo. Que no sea básicamente, mis relatos y sus comentarios lo que contenga "El nuevo blog de zaida". Por eso, he decidido invitar a todos los seguidores y lectores y a todos los que lo deseen a que, a partir de ahora, puedan realizarme todas las preguntas que deseen, no solo ahora sino en cualquier momento. Pueden hacerme cualquier clase de pregunta, tanto personal como íntima y, en general, sobre mi esclavitud, sobre este blog o sobre lo que deseen y toda clase de comentarios, sin tener que ser para responder a una entrada mía. Yo prometo contestar a todas las preguntas y comentarios con toda la sinceridad del mundo. Solo pido una cosa, que doy por sentada: respeto.

    Como siempre digo, pueden escribir directamente al blog, en la sección de comentarios o a mi correo personal. Yo contestaré por el mismo conducto. Gracias.

miércoles, 28 de enero de 2026

Nuevo contrato de esclavitud

 Mi Amo ha decidido que hagamos un nuevo contrato que rija nuestra relación y a ello nos hemos dedicado en los últimos días. Este documento sustituye al que teníamos firmado y pienso que es más claro, más objetivo y más realista que el anterior, además de estar hecho desde mi perspectiva, donde muestro mis deseos y mi disposición. Espero que lo lean y me den su opinión, que considero muy interesante. Este es el contrato:

CONTRATO DE ESCLAVITUD

 

 

En este documento, la esclava zaida manifiesta su deseo ferviente de que el Amo Mario la acepte como esclava total y absoluta de manera permanente y durante el resto de su vida.

-Acepta obedecer, servir y complacer al Amo durante las veinticuatro horas del día, todos los días del año y que estos sean los únicos cometidos de su vida.

-Acepta que el Amo Mario sea el propietario único y total de su cuerpo y de su mente tanto en su vida privada, como laboral, económica y sexual.

-Acepta ejercer un trabajo remunerado con el que poder contribuir a los gastos generales. El Amo Mario será quien decida el tipo de trabajo que realizará.

-Acepta ser premiada cuando su comportamiento sea perfecto y castigada cuando no lo sea.

-Acepta ser la empleada doméstica del domicilio común, sin remuneración alguna.

-Acepta ser sometida a sesiones de entrenamiento, tanto físico como mental.

-Acepta no decidir nunca ningún acto de su propia vida, dejando esta decisión en manos de su Amo.

-Acepta llevar en cuerpo las marcas de posesión que el Amo Mario decida y que serán en la parte superior y externa de la nalga derecha y, eventualmente, en la parte posterior del cuello, así como un collar de esclavitud permanente.

-Acepta ser usada sin límites por el Amo Mario o por quien Él decida.

-Acepta servir a cualquier hombre o mujer que el Amo le indique.

-Acepta ser regalada, cedida, subastada, alquilada o vendida a otro Amo o Ama.

-Acepta no consumir ninguna bebida ni comida que no sea autorizada.

-Acepta que su estado natural es la desnudez y que solo vestirá ropa cuando se le permita. El Amo le garantizará hacerlo cuando esté en público con personas ajenas al BDSM.

-Acepta que los únicos límites en esta relación sean: No hacer nada que perjudique la salud de la esclava y no hacer nada que sea ilegal.

 

Una vez leída esta declaración de zaida, el Amo Mario la acepta  como esclava y propietario único y manifiesta que si en algún momento ésta no se siente feliz o de acuerdo con su esclavitud podrá comunicárselo libremente. El Amo valorará la veracidad de los motivos aducidos y si son ciertos, la liberará de su esclavitud. El Amo Mario manifiesta que, en ningún caso, desea una esclava infeliz, hastiada y que no considere su esclavitud como un motivo de felicidad y de sentirse completa y satisfecha.


martes, 20 de enero de 2026

Mis actividades como esclava

     Ya han pasado varios días desde que pregunté por las actividades sobre la que tienen experiencia los que me leen y por las que no. H recibido varias respuestas, la mayoría a mi correo personal y alguna al propio blog y me ha sorprendido que cosas que me parecían duras y poco frecuentes, no lo son tanto.

    En mi experiencia y en mi vida como esclava no he practicado nunca la coprofagia ni la zoofilia. Si he practicado la urofagia, tanto directa como indirecta, el rol animal, obviamente el de perra y sobre ser prostituida, he de contar una historia y que cada cual haga su  juicio.

    Ocurrió con mi antigua Ama Luna. Ella es heterosexual (yo también pero no cuento) y no teníamos sexo entre Ama y esclava. Para compensarlo, el Ama Luna me cedió alguna vez a un íntimo amigo suyo que era Dominante y hasta hacía poco Amo de una sumisa. Uno de los días que fui, cuando terminamos y me iba a marchar, me tendió la mano con unos billetes en ella. "Toma", me dijo, "un regalo", y no sé qué pasó por mi cabeza que no me di cuenta de lo que hacía y cogí el dinero (200 euros) y me los llevé.

    Enseguida me di cuenta de mi error y en cuanto llegué a casa, se lo di al Ama y le pedí que se los devolviese al hombre y le pidiese perdón en mi nombre, pero el Ama Luna se negó en redondo y me ordenó que me los quedase, que eran míos. Y ahora, que cada uno juzgue si fue una simple confusión o un error o fue otra cosa bien distinta.